Viaje al Cantil, un descenso reparador
El mar cura el alma. Siempre he estado convencido…, y si, además, le añadimos a esta receta una pizca de calma, un poco de nitrógeno en vena, un derroche de dopamina y un buen de profundidad, la terapia resulta infalible… Es como encontrar la piedra filosofal, aquella legendaria sustancia alquímica capaz de, entre otras cosas, alargar la vida y abrazar la felicidad. Leer más “Viaje al Cantil, un descenso reparador”