{"id":2288,"date":"2012-08-02T04:11:27","date_gmt":"2012-08-02T04:11:27","guid":{"rendered":"http:\/\/pepedivemahahual.com\/ultimo-barco-al-kalais\/"},"modified":"2012-08-02T04:11:27","modified_gmt":"2012-08-02T04:11:27","slug":"ultimo-barco-al-kalais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/ultimo-barco-al-kalais\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo barco al Kalais"},"content":{"rendered":"<p>A veces (pocas) tengo recuerdos de mi infancia. Me veo entrando a hurtadillas en el misterioso despacho de mi padre (era marino mercante) que desprend\u00eda un fuerte a olor a madera de teca y estaba lleno de cachivaches marineros: relojes con forma de tim\u00f3n, ojos de buey, sextantes y aparatos de radiotelegrafista (su especialidad), encaram\u00e1ndome a una enorme biblioteca llena de libros <!--more-->y, entre manuales de navegaci\u00f3n y c\u00f3digos morse, extraer una vieja edici\u00f3n de <em>20.000 leguas de viaje submarino<\/em> y acomodarme junto al ventanal con vistas a la Bah\u00eda de Las Palmas y, como apenas sab\u00eda leer, ojear las ilustraciones que conten\u00eda cada 30 \u00f3 40 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Nunca se me ha ido de la retina la dram\u00e1tica escena del entierro submarino: cuatro buzos con escafandra transportando a hombros un ata\u00fad por un escenario de otro planeta, entre plantas y \u00e1rboles raros y hermosos que, con el tiempo, aprend\u00ed que eran corales y gorgonias.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por esto, cuando mi hijo Javier muri\u00f3 con 10 a\u00f1os \u2013tras una dura y larga lucha de un a\u00f1o contra el c\u00e1ncer, durante la cual le promet\u00ed que cuando acabase todo aquello le llevar\u00eda conmigo a bucear y a conocer mi mundo\u2026, una promesa que la muerte nunca me dej\u00f3 cumplir (es la \u00fanica que no he cumplido nunca)\u2013 me empe\u00f1\u00e9 en realizar su sue\u00f1o incluso despu\u00e9s de su muerte y, junto a mis amigos buceadores, esparc\u00ed sus cenizas en la cubierta del <em>Kalais<\/em>, el pecio m\u00e1s emblem\u00e1tico que ha tenido nunca Las Palmas.<\/p>\n<p>Justo esta semana se cumplen 15 a\u00f1os de su muerte y como tambi\u00e9n estas fechas coinciden con mi marcha de Espa\u00f1a (inicio dos nuevos proyectos profesionales en Latinoam\u00e9rica) ped\u00ed a mis buenos amigos de Buceo Canarias (www.buceocanarias.com)que me prepararan un \u00faltimo viaje al <em>Kalais\u00a0<\/em>para despedirme y, mira por donde, me encontr\u00e9 con que esta semana iba a ser la \u00faltima en que la autoridad portuaria de Las Palmas permitiera el buceo en el viejo pecio, antes de que el nuevo dique de La Esfinge entrara en funcionamiento. El \u00faltimo barco al <em>Kalais<\/em> tendr\u00eda pues una triple despedida. Est\u00e1 claro que me encuentro ante un bestial cambio de ciclo en mi vida\u2026 y cuando alguien entierra tantas cosas de golpe, aunque triste, significa el inicio de una prometedora nueva etapa.<\/p>\n<p>Con la mente inmersa en los recuerdos dej\u00e9 que el mar me acogiera. El cabo de fondeo se perd\u00eda en el abismo azul. Ech\u00e9 de menos no ver la a silueta del viejo amigo desde los primeros metros, pero desde que comenzaron hace a\u00f1os las obras del nuevo muelle, la visibilidad en esta zona del\u00a0 Puerto de Las Palmas se ha reducido bastante. El <em>Kalais<\/em> es un nav\u00edo mercante de 110 metros de eslora que naufrag\u00f3 all\u00e1 por 1978 y que yace en un fondo arenoso a 33 metros erguido sobre su quilla\u2026, como si quisiera seguir navegando con rumbo nornordeste. La primera visi\u00f3n que se tiene de \u00e9l son la de sus caracter\u00edsticas torres (o gr\u00faas) emergiendo desde las profundidades y casi acariciando la superficie del mar.<\/p>\n<p>Camino de la proa par\u00e9 un momento en la cubierta. All\u00ed, entre los m\u00e1stiles partidos, <em>winchers<\/em>, respiraderos y aparejos fue donde esparcimos las cenizas de Javier\u2026, hace ya tanto tiempo\u2026, aunque aquello est\u00e1 igual que entonces. Aqu\u00e9l d\u00eda escrib\u00ed en mi moleskine: \u201cEl d\u00eda se abri\u00f3 y el mar se par\u00f3 respetuoso para recibir las cenizas de mi hijo. Las corrientes submarinas desaparecieron en se\u00f1al de duelo y cientos de plateadas fulas bailaron caprichosas sobre la esencia polvorosa de Javier. A pesar de todo esto, para m\u00ed sigue siendo un d\u00eda gris\u201d. Cuanto tiempo de todo esto y que poco ha cambiado todo\u2026<\/p>\n<p>Con la convicci\u00f3n de que el ni\u00f1o (hoy no lo ser\u00eda tanto) forma parte indisoluble de todo este mundo segu\u00ed recorriendo por \u00faltima vez el cuerpo dormido del gigante de hierro, uno de los mejores amigos que han tenido los buceadores canarios en \u00e9stas dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Primero, la imponente proa, la panor\u00e1mica m\u00e1s impresionante del pecio, y luego sus bodegas repletas de cientos de sacos de cemento petrificados (su carga en el momento del hundimiento) y, por fin, la sala de m\u00e1quinas donde todav\u00eda resulta excitante recorrer sus estrechas pasarelas y ascender junto a las empinadas escaleras de mano. Dep\u00f3sitos de combustible, relojes, manivelas, grifer\u00edas, v\u00e1lvulas y tuber\u00edas\u2026, todo est\u00e1 tal y como lo dej\u00f3 su \u00faltimo capit\u00e1n antes de abandonar la nave, hace ya casi 35 a\u00f1os. Un vuelta por la popa, donde una animada reuni\u00f3n de bogas, fulas, sargos y alguna barracuda parec\u00edan tambi\u00e9n apuntarse a la despedida y de vuelta al cabo de fondeo.\u00a0 Es hora de dejar que el <em>Kalais<\/em> siga durmiendo su sue\u00f1o eterno\u2026, ya los buceadores no le haremos m\u00e1s compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Subiendo por el cabo, una \u00faltima mirada atr\u00e1s y Javier vuelve a mis pensamientos. Fue \u00e9l el que me ense\u00f1\u00f3 que las l\u00e1grimas saber a mar\u2026, quiz\u00e1 por eso me guste tanto llorar.<\/p>\n<p>\u00a1Larga vida a los oc\u00e9anos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces (pocas) tengo recuerdos de mi infancia. Me veo entrando a hurtadillas en el misterioso despacho de mi padre (era marino mercante) que desprend\u00eda un fuerte a olor a madera de teca y estaba lleno de cachivaches marineros: relojes con forma de tim\u00f3n, ojos de buey, sextantes y aparatos de radiotelegrafista (su especialidad), encaram\u00e1ndome &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[85,92],"tags":[88,102,103,104,105,106,107,108],"class_list":["post-2288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buceo-en","category-historias-sociales-en","tag-buceo-en","tag-canarias-en","tag-entierro-submarino-en","tag-kalais-en","tag-las-palmas-en","tag-naufragio-en","tag-pecio-en","tag-pecios-en","clearfix"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pepedivemahahual.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}